viernes, 28 de agosto de 2009

¿Te aburres?

Debo confesar que no entiendo el aburrimiento. Cuando escucho a alguien decir que está aburrid@ en mi mente se produce una enorme interrogante. ¿Cómo puede alguien aburrirse? ¿Qué puede pasar por la vida y la mente de una persona para que se piense y se sienta de esa manera?

El diccionario de la Real Academia define el aburrimiento como "Cansancio, fastidio, tedio, originados generalmente por disgustos o molestias, o por no contar con algo que distraiga y divierta." Más a mi favor. ¿Qué actitud puede tener alguien en la vida que piense que es responsabilidad de alguien más mantenerlo atento y divertido?

Cuando alguien dice estar aburrido no puedo dejar de preguntarme ¿en qué otras áreas de su vida está mal? ¿Le aburre el sexo? ¿Le aburren las mañanas? ¿Le aburre la comida? ¿Le aburre caminar? ¿Le aburre respirar? ¿Qué espera que la vida le de para estar bien? ¿Depende de alguien más, de alguna circunstancia, de otra persona, hecho o idea que se pueda distraer?

Supongo que el aburrimiento puede ser el síntoma de un mal profundo que aqueja a nuestra sociedad: la falsa creencia de que debemos estar felices, divertidos y entretenidos para estar bien. Hay que consumir diversión, lo que significa que alguien la produce y nosotros pagamos por adquirirla. ¿Y nosotros en dónde quedamos? En este contexto, paradójicamente, lejos de nosotros mismos. Desde esta óptica somos incapaces de estar bien solos, simplemente siendo. Nadie nos enseña a producir nuestro propio bienestar, diversión ni entretenimiento. ¿Estás sol@? Pobre, busca compañía. ¿Estás triste? No te sientas así, busca quien te haga reír. ¿No sabes qué hacer? Ve de compras y llena tu vacío con cosas que cuesten algo, lo que sea.

Confieso que el aburrimiento jamás ha sido mi compañero. No recuerdo haberme aburrido jamás. Tengo muy presente que siempre me ha faltado tiempo para hacer todo lo que quiero, se me ocurre o se me antoja. Me falta tiempo para acabar de leer todos los libros que quiero; para conversar, para conocer lo que me inquieta, para explorar, descubrir, experimentar.... en fin.

Cuándo alguien me hace la inefable pregunta "Estoy aburrid@, ¿qué hago?", lo que siempre respondo es "A nadie le viene mal aprender a aburrirse, es parte de la vida". ¿Qué otra cosa podría decir? No estoy en sus zapatos para saber que le interesa, gusta, motiva o mueve.

2 comentarios:

marcela dijo...

Hola Clau,
Debo confesar que a veces me gustaría sentirme con algo de aburrimiento, o mejor dicho, no hacer nada. Porque no hacer nada es hacer algo también.
Que quede entre nos: las veces que he sentido aburrimiento, se me ha dado por limpiar. Agarro mis artículos de limpieza y no paro hasta ver todo pero todo, limpito y en orden.
Cosas del aburrimiento!
Un beso

Claudia dijo...

Jajajajaja, Marce,
Creo que padecemos el mismo tipo de males!!! Además de no poder estar aburrida, cuando me entra algo parecido a ese estado de ánimo... me pongo a limpiar todo lo que puedo. ¡QUé barbaridad!
Te dejo un besote,

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