
¿Por qué será que las Primeras Damas generan tantas expectativas y que los reflectores se posan sobre ellas siempre? A la prensa les interesa TODO sobre ellas: lo que se ponen, por qué se lo ponen, cómo se arreglan, sus cambios de estilo, su relación con el esposo, los hijos, la mascota... y creo que difícilmente se les visualiza desde una óptica integral: como seres humanos.
Estoy convencida de que su lugar en el mundo es la representación de la historia de las mujeres en la humanidad llevada a las primeras columnas y sin conciencia de ello.
Me explico. Son mujeres antes que nada y han vivido los retos, desafíos, marginación y desarrollo que todas nosotras conocemos en distintos grados. Están en la palestra del espectáculo político por el hecho de estar casadas con un mandatario. Se espera de ellas... que sean perfectas (dentro de la definición de perfección que existe en nuestro imaginario colectivo). Son "buenas" si están calladas, se les puede acusar de "llevar a un país a la catástrofe y hacerle daño a las instituciones", si tienen voz es malo, si son silenciosas, también. Pierden sus derechos ciudadanos por haber contraído matrimonio con el Jefe de estado del país en cuestión (no deben trabajar, ni opinar sobre política y cuidado con lo que hacen en el espacio público); si son amas de casa, "qué tradicional, no representan a la mujer moderna"; si tienen carrera profesional, "Peligro, va a querer gobernar con el marido"; si se han desarrollado profesionalmente, "Ojo, hay que prestar atención, tal vez quiera ser el poder tras el poder"... en fin, el hecho es que se las visualiza, analiza, estudia y observa con un filtro lleno de prejuicios y creencias predeterminadas... y con muchos adjetivos -bastante poco originales, por cierto: buena, mala, pretenciosa, sencilla, elegante, fachosa, protagónica, tímida, tal vez inteligente....
¿Hasta cuándo los veremos con una construcción informativa propia y digna de cada una en si misma? Lo que se dice sobre ellas habla más de la cultura política en la que están insertas y de los puntos de vista de los observadores, que de ellas mismas.
Todo este preámbulo para comentar sobre el
"Observador de Michelle Obama" de la revista
Time, la cual dedica 7 páginas completas a hablar sobre ella, una larga entrevista y por supuesto, la portada. Me gustaría que la leyeran para que la comentáramos.