lunes, 21 de septiembre de 2009

Leona Vicario: mujeres por la Independencia

En este mes patrio no podemos olvidar a las mujeres que le dieron forma a la historia de México. Leona Vicario, junto con Josefa Ortíz de Domínguez, es una de esas ilustres mujeres cuyo valor y excepcionalidad le merecen un lugar especial en la historia de la formación de este país. El reconocimiento a esta mujer ha sido reciente, sin embargo, su legado e importancia han sido profundos desde hace doscientos años.

Nació en 1789 en la Ciudad de México, hija de españoles y quedando huérfana a temprana edad. Se hizo cargo de ella su tío, Agustín Pomposo Fernández, un abogado quien apoyaba la causa de la realeza en la Nueva España. Desde joven esta mujer se sintió atraída por las ideas revolucionarias de la época. Andrés Quintana Roo, quien era pasante del despacho de su tío, le propuso matrimonio y aquél se lo prohibió debido a las ideas revolucionarias del muchacho. La relación, sin embargo, se mantuvo.

En 1813 se descubrió el apoyo de Leona a la causa revolucionaria en el país (ella apoyaba no sólo transmitiendo información y sirviendo de puente en ese sentido, sino con dinero y haciendo uso de su patrimonio). Cuando el tío don Pomposo se enteró, la recluyó en el Convento de Belén de las Mochas. Esto, sin embargo, no fue un impedimento para que siguiese participando en la gesta independentista. Sus correligionarios la ayudaron a escapar.

En plena lucha, logró casarse con Quintana Roo y siguió apoyando la causa independentista junto con su marido. Tuvieron una hija. La lucha por un país liberal no acabó con la Independencia: Quintana Roo se enemistó con Iturbide ante su coqueteo imperialista. Posteriormente se enfrentó con Anastasio Bustamante, a quien también atacó a través de sus periódicos. Ella misma fue objeto de injurias y críticas, incluídas -para mi sorpresa, debo confesar- de Lucas Alamán.

Mujer de gran cultura y valentía, partició en el periódico de su esposo. En una época en la que a la mujer no se le consideraba interlocutora digna en el campo de las ideas -y de ningún otro- ella construyó un espacio propio. Su complicidad con Quintana Roo iba más allá de la atracción inicial: fueron complemento intelectual y compañeros de lucha. Murió en 1842, también en la Ciudad de México.

Leona Vicario, como muchas otras mujeres que han dejado el anonimato para ser reconocidas, amerita un amplio estudio por su presencia y participación no sólo en la lucha a favor de la Independencia de México sino en su papel como antecesora de las mujeres valientes de México y el mundo.

Links de interés aquí y aquí.

Imagen:amazonaws.com

2 comentarios:

Duncan de Gross dijo...

Interesante mujer, desconocida para mi que estoy al otro lado del charco, ;-)

Claudia dijo...

Duncan,
No te preocupes, es desconocida para much@s mexican@s....!!! Por eso quería hablar de ella.
Saluditos,

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